sábado, 8 de septiembre de 2012

La libertad sin igualdad, no sirve de nada.

Decía el economista Milton Friedman, admirador del capitalismo y el libre mercado, y muy seguido por neo-liberalistas, que la libertad tenía que estar por encima de la igualdad.

No puedo estar más en desacuerdo con él de lo que ya estoy, pues es una mentira tan grande como una catedral.

Para mí la igualdad no debe estar por encima de la libertad, al mismo tiempo que la libertad no puede estar por encima de la igualdad, por el simple hecho de que la libertad y la igualdad han de ir cogidas de la mano, a la par, como si de un único ente se tratasen.

Y es que...

Sin libertad no puede haber igualdad, y sin igualdad no puede haber libertad plena.

No es muy difícil de entender:

- Si carece una persona de libertad, eso significa que alguien se la está quitando, que alguien le está oprimiendo. Si alguien puede quitarle su libertad, se debe a que se encuentra por encima, a que tiene más poder. Y si hay alguien que está más arriba... ¡entonces no hay igualdad!

- Si no hay igualdad, entonces quienes están por encima pueden acceder a más libertades (incluida la de controlar la vida de otra gente a su antojo, lo que nos llevaría a hablar de libertinaje). Si quienes están por debajo no pueden tener la misma libertad que quienes están por encima, entonces esta persona que está por debajo ya no es tan libre, o lo que es lo mismo, para esta persona no hay plena libertad.

No hay libertad para esa persona que está por debajo...

Porque, claro, para quienes están por encima, siempre les cabe la "libertad" de quitarte la posibilidad de estudiar, la de robarte todo el dinero hasta que tus hijos/as se mueran de hambre además de ir luego diciendo que si eres pobre es por tu culpa porque eres vago/a, o la de insultarte si abortas porque corrías riesgo de muerte mientras mandan a su hija a Inglaterra a abortar un niño porque el padre era de piel negra...

Y que nadie se queje, "que tengo que tener
libertad para pegarte si no piensas como yo...".

1 comentario:

Michelle Lopez dijo...

Me parece muy buena tu opinión, por ello concuerdo contigo; no puede haber libertad sin igualdad social, puesto que absolutamente todas las personas tendemos a etiquetar a otras por cualquier cosa, y por ende provienen los pensamientos de falso poder que ejercen sobre los mas débiles, influyendoles temor, y consecutivamente aceptación a su situación.

Gracias, tu entrada me a ayudado en mi investigación.

P.D: Gran ejemplo de esto: Mafalda. Muy bueno :)