martes, 28 de agosto de 2012

¿Qué es el anarquismo?

El término anarquía proviene del griego an, es decir, "no", y arkía, cuyo significado es "gobierno". Es, por tanto, una corriente política y filosófica que defiende un modelo social sin Gobierno, sin Estado. Es el propio pueblo, sin amos/as, sin dueños/as, sin gobernantes, quien se regula a sí mismo.

El anarquismo promueve, pues, un sistema social en el cual es cada persona de acuerdo con sus semejantes, organiza la sociedad; una sociedad en la que no existen ni las clases sociales, ni el poder, ni intereses privados, ni leyes coercitivas de ningún tipo. 

La anarquía es un estado social en el cual prima la libertad. 

Cuando hablamos de libertad hemos de tener claro que este concepto difiere clara y sustancialmente de otro: el libertinaje.

La libertad conlleva hacer lo que cada cual quiere bajo una serie de normas morales no impuestas mediante la fuerza, y por tanto conlleva un acto de responsabilidad.

El libertinaje es ese acto de tomarse la libertad sin tener en cuenta ni a nada ni a nadie, lo cual trae consigo una falta de respeto y de responsabilidad con el resto de seres que pueblan nuestro hábitat.

No puede negarse que la libertad de cada cual finaliza allí donde se destruye la libertad, el ser y la vida del resto de los seres.

En la anarquía, el ser humano, de acuerdo con las normas morales, sin imposiciones y sin una educación destinada a dominarle, sabe ponerse de acuerdo con el resto de personas para facilitar su trabajo, su defensa y el medio en que debe desenvolverse, además de saber aportar su  apoyo solidario a quienes más lo necesitan.

Por lo tanto, si para el nacionalismo lo importante es la patria, para el anarquismo lo importante son las personas de todo el mundo, sin importar su color de piel, el lugar geográfico en el que nació, su forma de cortarse el pelo, etc. Luego en el anarquismo, el rezo "Todo por la patria", en donde la patria queda reducida a un himno, a un mero territorio y a una simple bandera, la fórmula del anarquismo sería "Todo por todos y todas con respeto, en armonía y en libertad", en donde dentro de ese "todos y todas" estaría incluido/a uno/a mismo/a.

Se puede decir que se basa, fundamentalmente, en el principio cristiano de "Ama a tu prójimo como a ti mismo", o lo que es lo mismo, no hagas a las demás personas el mal que te gustaría que te hiciesen a ti.

No obstante, el término anarquismo se ha desfigurado mucho. Actualmente, la gente entiende equivocadamente por este concepto el desorden, el caos, la opresión, la codicia, la muerte y la maldad.

Federica Montseny, en su artículo ¿Qué es el anarquismo? indica que en lugar del significado propio, este término <<jamás es definido como «ideal de una sociedad sin gobierno», sino como un movimiento compuesto por individuos violentos, propensos a utilizar, en todo momento, del terror, de la intimidación para imponerse en la sociedad y para entablar la lucha contra sus adversarios>>.

Sin embargo, en tanto que el anarquismo es sinónimo de libertad, nunca puede ser impuesto mediante ningún tipo de fuerza ni de terror. Este modelo social debe ser elegido libremente por la sociedad. En el momento en que la anarquía se impone mediante la fuerza, ésta es catalogada, obviamente, de dictadura.

Aunque mucha gente opina que el ser humano es bueno por naturaleza, pero que la sociedad y el Estado lo corrompen, y gente que opina que "el hombre es un lobo para el hombre", en mi opinión el ser humano no es ni bueno ni malo por naturaleza, pues en la naturaleza el bien y el mal no existen. El ser humano es lo que la educación hace de él.

Una educación basada en el rechazo al miedo, al poder y a la esclavitud, y orientada hacia la sensibilidad, la cooperación, el respeto, en el amor, y en los valores morales y cívicos, será, a mi juicio, una educación que lleve al ser humano hacia un mundo y un futuro más justo y más libre, en donde los derechos humanos y la anarquía serán posibles.

viernes, 24 de agosto de 2012

Por sí misma, la vida no tiene sentido.

Hay quienes piensan que la vida tiene un sentido. 

Hay quienes piensan que un dios, una diosa o un conjunto de dioses y diosas nos crearon para seguir sus propósitos; o que nuestra existencia surgió por un destino que llegará a alcanzar un fin que no conocemos; o que una inteligencia superior nos colocó en este mundo para agradarle y adorarle; o que nacemos para perpetuar el código genético de nuestro padre y nuestra madre, etc.

Mas, para mí, nihilista que soy, niego todo sentido de la vida. Para mí no tiene ningún sentido, ni dado por un ser supremo, ni por sí misma.

Nuestra existencia no fue planificada. No aconteció por ninguna divinidad que nos trajo al mundo; no vinimos para servir ni adorar a nadie; no nos crearon; no somos fruto de ningún plan.

Somos... mera casualidad. Ca-sua-li-dad.

Del mismo modo que existimos, podríamos no haberlo hecho.

Podríamos no haber existido de haber caído un meteorito en la Tierra que la hubiese destruido por completo. Podríamos no haber sugido nunca de no haber evolucionado el ser humano. Podría haber muerto la humanidad en la lucha por la supervivencia y ahora no estaríamos aquí. Podríamos extinguirnos mañana y nadie lloraría nuestra ausencia. E incluso en el momento de nuestra muerte, puede alguien acordarse de nosotros/as, pero el mundo seguirá girando y además ese recuerdo algún día cesará.

Somos tanta casualidad, que no somos ni siquiera el fruto de la planificación de nuestro padre y nuestra madre por tenernos, pues en nuestro lugar podría haber nacido otra persona de haber tenido lugar la unión de otros gametos diferentes a los que dieron lugar a nuestra existencia.

Entonces, ¿para qué sirve la vida? Para nada.

¡Y ojo! Con esto no quiero decir que por el hecho de que no tenga sentido, la vida sea una basura que se pueda usar y tirar como si nada. No estoy diciendo que el asesinato ha de estar permitido, ni que debe tratarse mal a las personas. El hecho de que la vida por sí misma no tenga sentido, no significa que no sea importante.

¿Y qué hacemos entonces, si ésta no tiene sentido? Sencillo: Dejar de buscar el sentido a la vida y comenzar a buscar el sentido de nuestra vida.

Como la vida no tiene sentido por sí misma, tendremos que buscarle nosotros y nosotras un sentido a nuestra propia vida, pues aunque ésta sea pura causalidad, lo cierto es que nos toca vivirla.

Qué hacer con nuestra vida, cómo encaminarla, darle un sentido, es algo que sólo podemos hacerlo nosotros/as mismos/as. Podemos ayudarnos mediante lecturas, con las palabras de los seres queridos... pero el resultado final, lo que hagamos, debe ser nuestro y decidido por nosotros/as.

Y el qué hacemos con nuestra vida conlleva pensar unas cosas y no otras, tomar una serie de decisiones, actuar... Por lo tanto, sobretodo, tenemos que darnos cuenta de que nuestra vida siempre influirá en la vida de otras personas y que no puede hacerse cualquier cosa por que sí. El sentido que le demos, lo que hagamos, ha de estar siempre dentro de un marco ético que respete el ser, la libertad y la vida del resto de personas que nos rodean, y también de las personas futuras que vivirán en nuestro mundo.

Y es que, al fin y al cabo, como dijo el poeta Antonio Machado: 

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más.

Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás,
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino
sino estelas en la mar.

jueves, 16 de agosto de 2012

El Salmo de los Desheredados

El grupo musical Mago de Oz tiene una canción titulada La cantata del diablo. Al final de la misma, la canción incorpora un salmo que me parece muy bueno. Os lo dejo aquí escrito. Pienso que es la oración más importante jamás escrita. Espero que os guste:

Padre Nuestro, de todos nosotros;
de los pobres, de los sin techo,
de los marginados y de los desprotegidos,
de los desheredados
y de los dueños de la miseria,
de los que te siguen
y de los que en ti ya no creemos.

Baja de los cielos,
pues aquí está el infierno.
Baja de tu trono,
pues aquí hay guerras, hambre, injusticias.

No hace falta que seas uno y trino,
con uno sólo que tenga ganas de ayudar, 

nos bastaría. 

¿Cual es tu reino? ¿El Vaticano?
¿La banca? ¿La alta política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima.
El pan nuestro de cada día
son las violaciones, la violencia de género,
la pederastia, las dictaduras,
el cambio climático.

En la tentación caigo a diario.

No hay mañana en la que no esté tentado 
de crear a un Dios humilde, justo.
Un Dios que esté en la tierra,
en los valles, los ríos,
un Dios que viva en la lluvia,
que viaje a través del viento
y acaricie nuestra Alma. 

Un Dios de los tristes, de los homosexuales. 

Un Dios más humano... 

Un Dios que no castigue, que enseñe.
Un Dios que no amenace, que proteja.
Que si me caigo, me levante,
que si me pierdo, me tienda su mano.
Un Dios que si yerro no me culpe
y que si dudo me entienda.
Pues para eso me dotó de inteligencia,
para dudar de todo.

Padre Nuestro, de todos nosotros,
¿por qué nos has olvidado?
Padre Nuestro, ciego, sordo y desocupado,
¿por qué nos has abandonado?

domingo, 12 de agosto de 2012

¿Por qué La serpiente alada?

La serpiente (serpente), u ofidio (ophidia), es un símbolo muy antiguo que ha estado presente en diversas culturas y que ha tenido un significado ambiguo, pues podía ser símbolo tanto del mal y la muerte, como de la sabiduría y la vida.

Jesús de Nazaret aconsejaba a sus discípulos que fuesen "sabios como la serpiente", y la Biblia, en el Génesis, anuncia que "la serpiente era el más astuto de todos los animales que Dios había creado"