lunes, 3 de marzo de 2014

La cara oculta de Círculo Atenea.

Como ya sabemos, actualmente, los grupos de machistas han maquillado su imagen para dar lugar a un neo-machismo que tiene como meta el alimento del sistema hetero-patriarcal capitalista y consumista a través de su lucha contra el movimiento feminista, lo que trae consigo la perpetuación de los roles de género, el mantenimiento de los privilegios masculinos y el retroceso en la lucha por la libertad y la igualdad entre varones y mujeres.

Pero no nos engañemos. Cuando hablamos de machismo, no solo hemos de pensar en varones, sino que también en mujeres.

Movimientos, por ejemplo, como el de la Sección Femenina en España, fundada por Pilar Primo de Rivera durante la dictadura franquista, nos muestran cómo desde siempre han existido, al contrario de las feministas, mujeres que han asimilado un ideario conservador, que en ocasiones, como en este caso, iba cogido de la mano del fascismo.

Y aunque si bien podría parecer que sectores como el de la Sección Femenina en España, o como aquel que buscaba el control de las mujeres bajo la consigna nazi de las tres K: Kinder, Küche, Kirche (Niños, Cocina, Iglesia), han desaparecido, lo cierto es que, aunque con otra cara, aún perduran.

Un ejemplo de ello son las personas que integran el Círculo Atenea.

Círculo Atenea es, como se definen, una Asociación de Mujeres contra el feminismo. Poseen una línea conservadora y abiertamente dicen buscar mantener las tradiciones, "la femineidad y la masculinidad" y el patrimonio cultural, entre otras cuestiones. Y esto escudándose tras una cortina de humo basada en la crítica al consumismo o la defensa del pequeño comercio frente a las grandes plataformas, para caer bien a sectores más progresistas.

Estas mujeres, por ejemplo, defienden la custodia compartida, abanderándose como las únicas defensoras de la misma, e inventando que el feminismo no la desea. Quizá hará falta recordarlas que el feminismo no solo aboga por la custodia compartida (aunque no automática, por razones paidocentristas, es decir, por protección a la infancia), sino que va más allá al fomentar la implicación de los padres en la crianza desde el primer segundo de vida de la criatura y apostando contra una naturaleza femenina y otra masculina, de tal manera que se vea que un varón puede cuidar tan bien de un niño o una niña como una mujer. Por este motivo, entre una de sus luchas está la consecución de un permiso por paternidad obligatorio, igual e intransferible al de maternidad, con agrupaciones, por ejemplo, como la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPIINA).

Asimismo, se manifiestan en contra de la interrupción voluntaria de la gestación. Es decir: están en contra de la vida de las mujeres que corren peligro, pues ya sabemos que la prohibición del aborto conlleva la muerte de muchas mujeres, por ejemplo, en caso de gestaciones extra-uterinas, y de su derecho a una maternidad digna, en tanto que solo se puede ser verdaderamente madre cuando se es por elección y no por imposición para traer esclavos y esclavas de una nación capitalista. De ahí que el feminismo busque liberar la maternidad de la esclavitud y recuperar un derecho fundamental de las mujeres que el patriarcado les ha robado.

También engañan a la gente, argumentando que el feminismo dice o promueve cosas que jamás ha manifestado, o adjudicándose luchas feministas como si solo ellas las llevasen a cabo. Por ejemplo, suelen comentar que el feminismo pide el derecho al aborto, pero no lucha por la posibilidad de que todas las mujeres obtengan anticonceptivos. Con solo esto nos queda claro una cosa: que o bien son más falsas que Judas, o bien que aspiran, efectivamente, a llegar a ser como la diosa Atenea, porque mientras ella era sabia, quienes integran este círculo más bien son unas completas ignorantes y necesitan un poco de luz para algún día poder tener algo de resplandor en sus mentes.


Por otro lado, las de Círculo Atenea están a favor de la anulación de las mujeres. Una mujer es mujer independientemente de si es ama de casa o trabaja en una fábrica; independientemente de si se depila o no; indistintamente de si tiene un parto natural o pide a gritos que le pongan la epidural; tanto como si es heterosexual como si es homosexual o bisexual; indiferentemente de si tiene los hijos y las hijas dentro o fuera del matrimonio; tanto si es atea como si sigue alguna fe. Y eso busca el feminismo: indicar que las mujeres no han de ser de un modo u otro, sino que simplemente libres, aunque ello signifique vestir con ropa holgada, raparse el pelo, hacerse un tatuaje y no formar una familia, saliéndose de las pautas socialmente establecidas. Pero esto le desagrada a Círculo Atenea. Para ellas no existen mujeres, sino la mujer. Para éstas, mujer solo hay una, de un tipo, un modelo fíjo y a seguir. La que se sale, no es mujer; la que no es femenina, es una loca que ha sufrido un lavado de cerebro por parte del feminismo. Es decir, como mencioné al inicio de este párrafo: promueven la anulación de las mujeres, indicando cómo deben ser ellas en lugar de dejarlas libres.

Éstas son cosas, entre otras muchas, que Círculo Atenea muestra abiertamente porque en una sociedad tan fuertemente machista, criticar al feminismo e inventar historias, es tarea fácil. Solo necesitan decir cualquier creencia estereotipada o soltar cualquier bulo neo-machista para ganar adeptas y adeptos.

En otras ocasiones, incluso, pueden parecer feministas, defendiendo, por ejemplo, que no se despida a las mujeres de las empresas por quedar en periodo de gestación (defensa feminista, recordemos), y se les llena la boca hablando de crianza con apego y defensa de la lactancia materna.

Sin embargo, este grupo va más allá. Tienen otra cara que las acompaña y que ocultan por temor a perder a gente que las siga. Y esa cara es la del fascismo.

En efecto, las mujeres de Círculo Atenea son fascistas.

Esas que tanto hablan de fortaleza femenina, esas que tanto hablan de sinceridad, esas que tanto les gusta compararse con la guerrera, sabia y valiente diosa Palas Atenea, en verdad no son más que unas sucias, embusteras y arrastradas como el cobarde y tramposo Agamenón.

Las y los feministas siempre hemos dado la cara. Hemos gritado al mundo abiertamente lo que queremos; hemos luchado por ello y no hemos escondido ningún ápice de nuestro rostro. Ellas, las de Círculo Atenea, por el contrario, a sabiendas de que su ideología no es más que basura, tratan de echar arena encima de su estiércol a fin de ocultar que su movimiento es afín al nacionalsocialismo.

Y esto es que busco demostrar con esta entrada, pues pruebas de ello no faltan.

Empecemos por el símbolo de Círculo Atenea:

¿Existe alguna relación entre el símbolo que emplea esta asociación con el usado por el grupo neo-nazi Amanecer Dorado? Sí, y se encuentra en el meandro:


Pero vayamos más allá, que esta asociación puede parecer una simple conspiración mía.

Círculo Atenea se asocia, en España (aunque está extendido a otros países, solo me centraré en el Estado español), con el Movimiento Social Republicano, así como con la Liga Joven. El primero, aunque a primera vista no lo parezca porque el nombre da a entender lo contrario, en realidad es un partido político español de ultra-derecha. La Liga Joven puede parecer progresista si les vemos en manifestaciones luchando por los derechos de estudiantes y personas trabajadoras, así como criticando el capitalismo. Es más, tanto el MSR como la Liga Joven emplean el color negro y el color rojo para confundirse con el bloque de Acción Antifascista y con sindicalistas anarquistas, pero en primer lugar, no hay más que ver que siempre portan la bandera española y a veces algunos símbolos fascistas, y en segundo término, recordemos que no se diferencian en su color la bandera falangista, el símbolo de la Alemania nazi y el del bloque anti-fascista:




De hecho, he aquí una noticia en la que se relaciona al MSR, a Amanecer Dorado, a la Liga Joven y a Círculo Atenea:





¿Hacen falta más pruebas? Pues no te preocupes. En Tribuna de Europa, que incluye enlaces a vídeos sobre Liga Joven, así como imágenes sobre el MSR, había una entrada dedicada a Círculo Atenea. Ha sido eliminada, pero queda el enlace y en él se puede leer el nombre de la asociación: 

http://www.tribunadeeuropa.com/?tag=circulo-atenea

Y ahora, el plato fuerte. En este número de Juventud de Acero, de índole nacionalista, podemos hallar en la página 12 una entrevista a Círculo Atenea.

Si le echáis un vistazo, veréis que está repleto de propaganda fascista. Pero por si no os interesa ojear, os dejo solo la portada, en la cual reza Círculo Atenea


Quizá alguna de este círculo podría venir diciendo que tan solo fueron entrevistadas por fascistas, pero que no por ello han de simpatizar con tal ideología. No obstante, en la pregunta número 14, muestran su apoyo al nazismo cuando responden lo siguiente:

"Muchas gracias por ofrecernos libertad para expresarnos y os deseamos una larga y fructífera lucha, siempre por bandera los valores de nuestros pueblos y la defensa de nuestra naturaleza".

Para quien siga sin creer que Círculo Atenea se asocia con el nazismo, aquí observamos que ellas mismas indican en su página que fueron entrevistadas en Zentropa Iberia. Si buscamos información y nos adentramos en su página, divisaremos claramente cómo Zentropa Iberia está formada por nazis. 



Así pues, ten mucho cuidado con este grupo de lobas vestidas con piel de cordero. No te dejes engañar por esta gente que habla sobre derechos de las mujeres mientras critica al único movimiento que ha luchado por ellos; no te creas las palabras de un movimiento que critica al capitalismo por dar buena imagen mientras lo fomenta entre naciones; no creas que son buena gente estas personas que luchan por su nación y su cultura en detrimento del resto; no te tragues el cuento de su igualdad cuando irán a por ti si no sigues la religión Católica en las naciones con bastante población católica. 

Las mujeres de Círculo Atenea, al igual que aquellas que integraban la Sección Femenina, son fascistas, odian a las minorías, buscan denigrar y oprimir a las mujeres, quieren la educación y la sanidad solo para los y las nacionales, fomentan el odio entre pueblos y etnias, buscan la dictadura nazi, sienten orgullo por los horrores cometidos por su patria, detestan la pluralidad... Y atentan contra la equidad y la libertad.




Nota:

Gracias a Rea Anarca por su colaboración en la elaboración de esta entrada.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Camina a tu aire.

El siguiente fragmento de la fantástica película El club de los poetas muertos, se lo dedico a todos aquellos y a todas aquellas que tienen el valor de seguir sus propias convicciones, sin importar qué dirán o pensarán las demás personas.

Por todos aquellos y todas aquellas que se atrevieron a salir del camino establecido y decidieron caminar o no caminar libremente, cambiando con ello el mundo a mejor.

miércoles, 19 de febrero de 2014

El patriarcado no oprime a los varones.

Últimamente, leyendo a algunos compañeros (e incluso compañeras) feministas, me he percatado de algo totalmente problemático: los (y las) hay que afirman que los varones también estamos oprimidos; los hay quienes dicen que el patriarcado también oprime al género masculino.

Y estoy alucinando en colores...

Vamos a ver: para que haya un sector oprimido, debe haber otro que le esté oprimiendo. 

Si existe opresión de género, no pueden estar los dos géneros igualmente oprimidos. Si hay opresión de clase, no pueden estar todas las clases sociales oprimidas por el sistema clasista. Si existe opresión en función de la orientación sexual, la gente heterosexual, bisexual, homosexual, asexual... igualmente oprimida.

Si la población de piel blanca y la población cuyo color de piel es más oscura, sufren la misma opresión, ¿quién puñetes las está oprimiendo?

Si tanto una persona delgada como una obesa sufren la gordofobia, ¿qué sentido tiene hablar de opresión dirigida hacia aquellas personas que no se ajustan a los cánones de belleza por pasar un cierto límite de Índice de Masa Corporal?

Si los varones y las mujeres padeciensen opresión por igual, ¿quién oprime a quien? ¿Cuál es la parte que se encuentra por encima y tiene poder y capacidad para oprimir?

No tiene sentido hablar de opresión para dos o más grupos por igual cuando debe haber alguien que está por encima y alguien que está por debajo, para que ésta exista, y por muchos problemas que se encuentren los sectores dominantes.

La gente pobre está oprimida por las clases adineradas; pero no podemos afirmar que la clase alta está igual de oprimida que la baja, solo porque una persona rica salga con miedo a la calle de que un o una pobre le robe.

Los niños, las niñas, los y las adolescentes, y los y las jóvenes, sufren la opresión patriarcal de un sistema adultista que coloca por encima a las personas adultas de las no adultas y centra todas las medidas en las primeras. Pero no pueden estar ambos grupos igualmente oprimidos, por mucho que un padre o una madre sea quien deba trabajar muchas horas para alimentar a su hijo o hija y no al revés.

La especie humana explota, vende, tortura y utiliza al resto de especies animales; por lo tanto, es la especie humana la que oprime a las demás, y de ningún modo podemos afirmar que por el simple hecho de que somos los humanos quienes fallecemos en accidentes laborales, sufrimos una opresión al igual que los animales que padecen la tortura en las plazas de toros, el maltrato en los circos y la encarcelación en zoológicos y tiendas de animales.

Para que haya alguien que sufre opresión, repito, debe haber alguien que le oprime.

Puede ocurrir, y ocurre, que dos grupos diferentes sufran la opresión de otro sistema a parte. Por ejemplo, tanto los varones como las mujeres pobres, tanto la gente blanca como de color que es pobre, como la población extranjera y la nativa de clase baja, sufren la opresión clasista de un sistema capitalista.

Pero en lo que al tema del género se refiere, para que el género femenino esté oprimido, por lógica el género masculino no lo ha de estar; es decir, que si las mujeres están oprimidas, los varones hemos de ser los opresores.

Otra cosa bien diferente es que el patriarcado nos perjudique en determinados aspectos.

Para que se comprenda, una persona que aparece en la prensa rosa y se enriquece a costa de contar su vida, tendrá que aguantar las constantes miradas de la gente al caminar por la calle y el acoso de los y las paparazzis. Pero de ningún modo esa persona sufre opresión de clase. Ese varón o esa mujer se está enriqueciendo, acumulando mucho capital y puede emplear la fuerza de trabajo de otras personas, así como hacerse con medios de producción. Le será fastidioso no poderse quitar de encima a gente molesta cuando no le sea rentable económicamente hablando. Pero, por supuesto, eso no significa que sufra opresión.

Otro ejemplo: gobernantes y líderes en general han sufrido múltiples traiciones. Julio César, caso que es conocido, falleció asesinado. ¿Indica esto que el romano estaba tan oprimido que cualquier plebeyo o plebeya solo porque las clases más bajas no eran objeto de traición? De ningún modo. César estaba por encima de las clases bajas en la pirámide social y, por consiguiente, él era quien oprimía al pueblo al acaparar la autoridad y el poder.

Por lo tanto, dejémonos de tonterías. Es cierto que los varones padecemos múltiples problemas a causa del patriarcado; es verdad que nos es perjudicial en determinados ámbitos. Pero tengamos una cosa clara: aunque el feminismo, el movimiento que busca la igualdad entre mujeres y varones, nos venga bien a los chicos para dejar de padecer tales complicaciones, éste es un movimiento que nos da mucho más que perder, ya que son más numerosas las ventajas que tenemos como varones que las desventajas.

Con el feminismo, por supuesto, no necesitaremos ocultar nuestros sentimientos, no tendremos que ir de machos alfa y súper-viriles, no tendremos que ser quienes encabezamos las listas de muertes por accidentes laborales... pero, a su vez, ya no manejaremos la economía y la política, no podremos decidir sobre el cuerpo de las mujeres, no podremos explotarlas sexualmente, no podremos asustarlas con piropos y amenazas en la calle (tendremos que compartir el espacio público), tendremos que admitir que lo tenemos más fácil en la vida qu ellas, tendremos que aceptar que nuestra opinión no cuenta en relación a si ellas tienen derecho o no a interrumpir la gestación, no será tan fácil violarlas o maltratarlas porque quedará claro que un no es un no y que ninguna mujer merece esas cosas... y en definitiva, tendremos que dejar que sean libres e iguales en derechos y obligaciones a nosotros.

Y es que, para ser feminista, no hace falta ganar con el feminismo ni mostrar "cuánto nos perjudica" el patriarcado.

Para ser feminista... lo único que es necesario es empatía, solidaridad y amor por la libertad y la equidad de toda, toda, toda, la especie humana.

Así pues, déjese de afirmar esa estupidez de que el patriarcado nos oprime a todas y todos; porque no, no es así.

Tu condición de varón, blanco, heterosexual, burgués... no te oprime en absoluto.

domingo, 16 de febrero de 2014

No más acuerdos ni con el Gobierno ni con la patronal.

Jorge trabaja en una escuela como Maestro de Educación Primaria. Entre sus alumnos, sus alumnas y él, el curso pasado lograron montar una pequeña biblioteca en el aula con 200 libros. 

Al inicio de este curso escolar, llegó a la escuela un malvado dragón que amenazó con quemar todos los libros porque no le gustaba que los niños y las niñas leyesen. Jorge, atemorizado, acordó con el dragón que si solo quemaba 100 libros, le daría un poco de comida a cambio. Habían perdido 100 libros, pero al menos conservaban otros 100 y sus discentes podrían seguir disfrutando de la lectura.

Sin embargo, poco tiempo después, el dragón volvió y amenazó de nuevo con quemar la estantería entera con todos los libros. Jorge, que tenía mucho interés en que sus educandos leyesen, acordó con el dragón que si solo quemaba 50 libros, le daría un poco de comida a cambio. El dragón aceptó el pacto, y aunque solo quedaban 50 libros en la estantería, Jorge se quedó satisfecho porque sus niñas y niños podrían seguir leyendo. 

Hace 2 meses, el dragón volvió a aparecer por la escuela y amenazó nuevamente con quemar todos los libros. Jorge selló un nuevo acuerdo con éste gracias al cual logró conservar aún 25 libros.

Ayer, desgraciadamente, el dragón quemó todos los libros que quedaban en la estantería. 

Hoy lloramos que ningún alumno y ninguna alumna puede leer, y Jorge se ha dado cuenta que tenía que haber plantado cara al dragón, no haber firmado ningún acuerdo y decirle claramente que o no quemaba ningún libro, lamentaría su osadía.

Estoy quemado, tan quemado como los libros que Jorge y sus discentes tenían en el aula, de ver cómo los gobernicatos, perdón, los sindicatos, como CCOO y UGT (1), firman acuerdos con Ayuntamientos, empresas y demás, que aunque se muestran como triunfos para los trabajadores y las trabajadoras, solo lleva a un punto: la pérdida de derechos laborales y la consecuente explotación obrera.

Pero lo siento: cada vez que se firma un pacto hacia atrás, no se gana una batalla, sino que se consigue una derrota.

Cada vez que se firman despidos, reducciones de salario, más horas de trabajo... no se evita algo trágico, sino que se tolera.

Cada vez que el pueblo obrero deja caer a compañeros y compañeras para el propio beneficio, no se avanza contra el capitalismo, contra el poder, sino que se retrocede.

Porque cada vez que el dragón nos quema libros... no debemos pensar en los libros salvados, sino en impedir que el dragón vuelva a amenazar.

Y porque cada vez que pactamos que el dragón nos queme libros, no conseguimos una estantería más amplia y con mayor variedad, sino una más pequeña que nos encadena y nos obstruye la mente.

Si queremos avanzar, caminemos hacia adelante y no hacia atrás.

Por ese motivo, yo digo:

No más acuerdos ni con el Gobierno ni con la patronal. 
Solidaridad y unión del pueblo, solución contra el poder y el capital.


Nota:

(1)- Para quienes no sean de España, C.C.O.O. son las siglas de Comisiones Obreras y UGT de Unión General de Trabajadores. Ambos son gobernicatos del Estado español que, junto al Gobierno y quienes manejan la economía, contribuyen a la explotación del proletariado y a la pobreza de la ciudadanía.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Una secta con símbolos de sangre y carne bajo una máquina de tortura.

Existe en el planeta Tierra una secta que se reúne una vez a la semana para consumir símbolos de carne y sangre humana bajo una antigua y terrorífica máquina de tortura y muerte.

Se llama cristianismo y, en su terminología, se trata de una religión que se reúne cada domingo para tomar el cuerpo y la sangre de Cristo bajo un crucifijo.


Imaginaos que Jesús de Nazaret hubiese nacido en una época más actual y hubiese sido asesinado con una silla eléctrica y los cristianos y las cristianas promoviesen que se pusiese una en las aulas; o que hubiese muerto tras el disparo de un fusil y ahora todos y todas llevasen uno cargado y colgado en su pecho...

Y luego se quejarán de la violencia que aparece en la televisón, cuando llevan a sus niños y niñas a un centro donde tienen la representación de un hombre clavado en madera, sangrando y agonizando de dolor, si no es que está muerto.

domingo, 2 de febrero de 2014

Tolkien ante la pena de muerte.

"-¡Qué lástima que Bilbo no haya matado a esa vil criatura cuando tuvo la oportunidad!

-¿Lástima? Sí, fue lástima lo que detuvo la mano de Bilbo. Lástima y misericordia: no matar sin necesidad. Y ha sido bien recompensado. Frodo, puedes estar seguro: la maldad lo rozó apenas y al fin pudo escapar por el modo en que tomó posesión del Anillo, con lástima.

-Lo lamento -dijo Frodo-; estoy asustado y no siento ninguna lástima por Gollum.

-No lo has visto -interrumpió Gandalf.

-No, y no quiero verlo -replicó Frodo-. No puedo entenderte. ¿Quieres decir que tú y los Elfos habéis dejado que siguiera viviendo después de todas esas horribles hazañas? Ahora, de cualquier modo, es tan malo como un orco, y además un enemigo. Merece la muerte.

-La merece, sin duda. Muchos de los que viven merecen morir y algunos de los que mueren merecen la vida. ¿Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures a dispensar la muerte, pues ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos".


Fuente:

Tolkien, J.R.R. (1901). El Señor de los Anillos. La Comunidad del anillo. Barcelona: Minotauro.

martes, 28 de enero de 2014

The blasfeburger. La hamburguesa blasfema.

¿Te gustaría tener el Infierno asegurado? ¿Quisieras atentar contra las prohibiciones de varias religiones de un solo golpe en pocos minutos? ¿Te apetecería caer en la tentación de blasfemar contra la fe judía, musulmana, cristiana, hindú... mientras te alimentas? Pues no te preocupes, que aquí ha llegado... ¡la Blasfeburger!, la hamburguesa blasfema. Preparada, dicho sea de paso, por lo que para toda religión no es más que una inferior, sucia e impura... ¡mujer menstruante!

¿Te la vas a perder?


miércoles, 22 de enero de 2014

La lucha por las palabras.

Hay algo que me tiene harto y de lo cual quienes luchamos contra el sistema hetero-patriarcal consumista y capitalista, no nos damos cuenta. Y es lo siguiente:

Cómo se nombra la realidad es algo sumamente importante. Contribuye a que ésta se muestre desde una perspectiva u otra y puede determinar la victoria o la derrota ante la persecución de los derechos humanos y animales. 

Es por ello que es imprescindible que empleemos constantemente términos que definan el mundo según cómo vemos las cosas, y no como las ve la reacción. 

Por ejemplo, si una persona que nunca ha leído una entrada mía pregunta a alguien que me lee frecuentemente cómo soy, qué pienso, cómo me describiría, y mi seguidor o seguidora responde que soy anarquista, feminista, paidocentrista, laico, ateo, anti-racista, anti-homofobia, anti-clasista, pro-elección, anti-fascista, ecologista, anti-especista, anti-taurino, etcétera, suena mucho mejor que si responde que soy un maldito terrorista anti-sistema, un rebelde perro-flauta, un coloca-bombas, un anti-varones, un perrito faldero, un anti-personas adultas, un luciferino o satánico, un viola-patrias, un arruina-naciones, un afeminado, un huele-bragas y pro-abortista.

¿Cierto que lo primero da otra impresión diferente a lo segundo?

Pues bien, quienes luchamos contra el sistema hetero-patriarcal consumista y capitalista nos topamos con un problema, y es el de que quienes promueven la homofobia, el patriarcado (tanto en el sentido sexista como adultista de la palabra), quienes buscan mantener el orden capitalista pre-establecido, los y las neo-liberales, y en definitiva, aquellas personas que persiguen mantener los privilegios concedidos a todo varón, blanco, adulto, con poder adquisitivo, heterosexual... se están adueñando de las palabras y están imponiendo un vocabulario que es usado, incluso, por nosotros y nosotras, lo cual nos perjudica bastante.

Para mostrarlo, a continuación voy a indicar algunas de las palabras y expresiones que emplean y en cuyas trampas acabamos cayendo, a fin de que dejemos de emplearlas y mostremos la realidad tal y como la vemos nosotras y nosotros, y no como esa gente quiere que se muestre:

1- Pro-vida y pro-aborto:

Con estos conceptos, la trampa está servida: al emplearse, se da a entender que quienes defendemos el derecho a la interrupción voluntaria de la gestación, estamos de acuerdo con que se produzcan abortos a mansalva, mientras que quienes se muestran en contra del aborto, lo que hacen es defender la vida.

Pro-elección
Y me niego a que esto se vea así. Ni queremos que se produzcan abortos, ni ellos y ellas son pro-vida. Nosotros y nosotras somos pro-elección, sin más, y a ellos y ellas les podemos llamar pro-muerte (porque mueren mujeres al no acceder a la IVE), pro-violación (porque obligar a una mujer a gestar es atacar a su sexualidad) o fuerza-partos.

Llamemos a esa gente como nos dé la gana; pero no caigamos en la trampa de decir que son pro-vida mientras que nosotros y nosotras somos pro-aborto.





2- Perro-flautas:

Vamos a ver: ¿quién trabaja: la clase obrera o la patronal? ¿Quién tiene que sudar para ganarse el pan: el proletariado o las élites? ¿Quienes manejan la economía a su antojo hasta arruinar familias y provocar el caos: la ciudadanía o empresas y gobernantes?

Está claro: la burguesía, la nobleza, la élite, el gobierno... no ha movido un dedo a lo largo de la historia; las grandes empresas, o mejor dicho, la patronal, gana dinero mientras duerme a costa de jornaleros y jornaleras; y quienes manejan las naciones conocen bien cuándo se van a formar las crisis, saben cómo crearlas y rápidamente recurren al fascismo para recuperar poder cuando parece escapárseles de las manos.

Por lo tanto, son ellos y ellas a quienes se les debería adjudicar el concepto de perro-flautas, y no a quienes construyen las casas, quienes vendimian, quienes fabrican los abrigos, quienes te salvan la vida o quienes te forman y educan para la vida.


3- Libre mercado:

Los y las neo-liberalistas promueven un modelo económico basado en el capitalismo y el libre mercado en el que el Estado no intervenga en absoluto para regularlo.

Como anarquista, opino que el Estado no debería intervenir en nada, en tanto que promuevo la abolición del mismo. Y, bajo mi punto de vista, la regulación ha de llevarla a cabo el pueblo, basándose en los principios tanto de libertad como de equidad.

Ahora bien, no soy idiota. Aunque no quiera la regulación estatal de nada, no por ello quiero dar rienda suelta al poder. No planteo una sociedad sin estado en la que cada cual pueda oprimir como quiera. Deseo la abolición del mismo, sí, pero al mismo tiempo apoyo un sistema socio-económico comunista gracias al cual no haya ni jerarquías, ni hambre, ni opresiones, ni desigualdades... Es por ello que mientras exista el Estado, defenderé que al menos éste se encargue de pisarle los frenos a esa gentuza elitista y capitalista que provoca tantos asesinatos, tantas torturas, tantas violaciones, tanta injusticia, tanto mal.

Además, no es cierto que el libre mercado exista. Ya explicaré esto en otra entrada con profundidad, pero lo cierto es que los y las neo-liberales no fomentan el libre mercado. Lo que realmente quieren es que el Estado no mueva un dedo para que sean ellos y ellas quienes puedan regularlo a su antojo.

De este modo, observamos que el concepto de libre mercado no es más que un concepto-maquillaje que, con la excusa de que incluye lo de libre, parece algo bueno a priori, pero lo cierto es que debería ser sustituido por el de libre control o por al menos por el de libre mercado... bajo mi interés y dominio.



4- Feminazi:

Feminazi es la mezcla entre feminista y nazi. E imagino que sabéis que es un o una nazi, ¿verdad? ¿Tenéis idea de lo grave que es ésta acusación y de la fuerza que tiene este término, por lo que viene a decir?

Pues bien, desgraciadamente me he topado con feministas que usan para sí mismos/as ese concepto. Se presentan y califican como feminazis, a fin de hacer la ironía a machistas y neo-machistas, y seguirles el juego.

Cada vez que veo eso, me dan ganas de darle un capón a ese o esa feminista, ya que es un error muy grave. Hay mucha gente que desconoce qué es el feminismo y mucha gente que entiende por este movimiento algo totalmente equivocado.

Ni somos feminazis ni quienes así nos llaman buscan la igualdad y la libertad.

No hagamos idioteces. Somos feministas... y punto.


5- Competitividad:

Se emplea competitividad para hacer referencia a la capacidad de quedar por delante de otras personas, empresas, naciones..., fortalecer la propia economía y hacer avanzar el propio mercado.

Para conseguir esto, nos venden como estrategias algunas de las siguientes: el despido libre, la bajada de salarios, precios más bajos, trabajar más horas, no exigir derechos laborales, innovar sin recursos y, en definitiva, poner el culo.

Sí, poner el culo. Porque éste es el verdadero concepto que debería emplearse y no ese tan confuso de competitividad.

No quieren que seamos competitivos y competitivas. Lo que desean es que agachemos la cabeza, cerremos la boca y dejemos que nos exploten hasta que nuestros huesos queden tan molidos como los de aquellas criaturas que eran explotadas en las fábricas durante la Revolución Industrial.


6- Masculinismo / varonismo:

Masculinismo o varonismo es el concepto empleado por un grupo de neo-machistas para ocultar su rostro.

Como saben que mostrar su odio hacia las mujeres abiertamente es algo políticamente incorrecto en nuestras sociedades, necesitan maquillar su discurso y su definición de una forma aparentemente neutral, igualitaria y conciliadora.

Sin embargo, no son más que machistas de toda la vida que emplean estrategias nuevas para mantener el poder, tales como el promover que los varones puedan abandonar a los hijos y las hijas a cambio de que las mujeres puedan conseguir el derecho al aborto; la invención de un falso, misógino, adultista e inexistente Síndrome de Alienación Parental; el hacernos creer que las mujeres son unas brujas maléficas que dominan a los varones mediante el sexo; la invención de una plaga de denuncias falsas sobre malos tratos y violaciones que, por supuesto, solo cometen las mujeres; promover la idea de que las mujeres no han sido oprimidas porque votaban y votan a partidos conservadores (como si no hubiese machistas de izquierdas); o equiparar la ablación, las cesáreas innecesarias y la episiotomía con la circuncisión.

Es por esto que me niego a llamarles masculinistas o varonistas, sin más. No podemos contribuir a fortalecer su maquillaje.

Son machirulos, es decir, machistas de última generación y así es como hemos de mostrarles.


7- Globalización:

Hablar de globalización es quedarse a medias. Se han globalizado la economía, el mercado, los productos, las marcas, las empresas... Pero aún seguimos sin una sanidad universal y de calidad; continuamos sin que todo el mundo pueda acceder a una formación superior; todavía hay mucha gente a la que no le llegan los alimentos y el agua que necesita para sobrevivir; aún existen fronteras que limitan a la gente la posibilidad de acceder fácilmente a puestos de trabajo que las empresas construyen en las naciones capaces de poner el culo.

Hablemos de globalización económica, de globalización empresarial, de globalización del mercado, pero no de globalización a secas, porque es falso.



8- Quedarse embarazada:

Antaño se creía que era el varón quien, cual campesino, ponía le simiente en la mujer, en la cual, cual tierra pasiva, crecía una criatura.

Hoy día sabemos que la concepción no tiene lugar ni gracias a un varón solo, ni gracias a una mujer exclusivamente. Lo que se produce es la unión de un gameto masculino (espermatozoide) con otro femenino (óvulo), los cuales son ambos activos y dan lugar al surgimiento de un nuevo ser humano.

Y en el proceso de crecimiento de esa criatura, la mujer no es pasiva. La mujer permite su crecimiento. Ella gasta energía de lo que ingiere para que ese ser se desarrolle. A través de ella le llegan estímulos y sensaciones. Ella le da su sangre. Ella es activa y le da forma. Ella lo trabaja. Ella lo gestiona. Ella lo gesta.

Por ello no me gusta la expresión quedarse o estar embarazada. Suena a estar sembrada. Mantiene la idea antigua de que ha sido un varón quien ha depositado una semilla en ella y ella, solo gracias a él, se ha quedado embarazada.

No podemos negar que ellos también contribuyen a que ese ser pueda desarrollarse. No podemos negar que ellos ayudan a activarse el proceso de gestación. No obstante, prefiero hablar de gestación, de estar en periodo de gestación, de gestantes; pero no de mujeres embarazadas.

Y al varón que sería el futuro padre, podría llamársele como co-activador, dado que contribuye junto a la mujer a que se active el proceso de gestación, y, en caso de que sea un padre presente, doulo, porque puede contribuir a generar un ambiente confortable para la gestante que la ayude a  desarrollar a la criatura en buenas condiciones.


Conclusión: tenemos que hablar con propiedad y recuperar el terreno.

No podemos dejar que nos coman y que los y las fuerza-partos que no ven a las mujeres como personas, sino simplemente como incubadoras con patas definan el terreno; no podemos dejar que quienes ejercen el poder para perpetuar las jerarquías de clases nos digan que palabras como patronal, capitalismo y proletariado están anticuadas, dando a entender que estas cosas hoy en día no existen, y barran para su casa con conceptos falsos como los de perro-flautas,  libre mercado y competitividad; no hemos de dar nuestro brazo a torcer al grupo de neo-machistas que se defienden bajo la máscara del masculinismo / varonismo mientras lanzan pedradas tales como feminazis, abducción de género y huele-bragas.

Si seguimos cayendo en sus trampas y empleando este vocabulario incluso en nuestros debates y para nosotros y nosotras, entonces no nos quedará más remedio que apagar y flagelarnos.

martes, 14 de enero de 2014

¿Por qué destruir el poder?

"Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las Tinieblas".

A estas alturas de la humanidad, a nadie le puede caber duda alguna de que vivimos en una sociedad fuertemente jerárquica, en la cual unas personas están por encima y otras están por debajo; y que quienes se encuentran en los eslabones más elevados, tienen (y ejercen) un considerable poder sobre quienes pasan más tiempo sobreviviendo que viviendo.

Ante esta, a mi parecer, tremenda injusticia, muchos autores y muchas autoras han propuesto diferentes modelos socio-económicos y formas de gobierno que contribuyesen a paliar las diferencias de clase y favorecer, así, si no la equidad, al menos sí la igualdad de oportunidades para que todo el mundo pueda ascender en la escala social (que no es otra cosa más que dar a toda la gente la misma posibilidad de aplastar al resto).

Exceptuando al anarquismo, que ha promovido la abolición del poder, otras diversas ideologías han basado sus fundamentos en la división del poder, la cesión del mismo a las clases desfavorecidas o el gobierno de quienes poseían una mejor cualificación para tomar el mando.

La aristocracia, por ejemplo, vendría a ser el gobierno de los y las mejores (también puede significar el gobierno de quienes tienen títulos nobiliarios). Según quienes defienden esta forma de gobierno, serían las personas mejor preparadas y cualificadas las que deberían gobernar. Por ejemplo, el filósofo griego Platón, quien hablaba del filósofo-sabio como el mejor preparado para gobernar, no solo por sus conocimientos, sino porque sería virtuoso.

La clave que a mí me sugiere siempre es: ¿qué entendemos por tener mejor cualificación para gobernar? La persona mejor preparada bien podría ser tanto quien ha alcanzado un cierto nivel educativo como quien supera un determinado nivel en un test de inteligencia; podría considerarse como mejor preparada tanto a quien más guerras ha vencido como quien muestra la más grande de las humildades.

Determinar quién sería la persona mejor cualificada, en tanto que difícil sería determinar qué requisitos son imprescindibles para gobernar bien, es tarea imposible.

Para gobernar, no solo haría falta capacidad, sino que también voluntad. Nadie dejaría pilotar un avión a un ser humano que, por muy buena voluntad que tuviese, no supiese manejarlo. Asimismo, no tendría sentido dejar en sus manos a un o una piloto que por muy bien que pilotase, tuviese en mente la idea de estrellar el avión contra el suelo.

Y como no podemos, en política, determinar qué moralidad y qué cualidad es la más importante, hablar de aristocracia es, por lo tanto, absurdo. Y esto, sin olvidar que la aristocracia solo puede acabar en plutocracia, esto es, el gobierno de quienes poseen mayores riquezas, ya que quienes manejan la economía no tardarían en alcanzar antes que cualquiera, a través de una buena educación privada o de marketing, aquellas dotes consideradas como las mejores.

El comunismo (autoritario) nos dice que la solución pasa por darle la vuelta a la tortilla: el proletariado se haría con el mando del gobierno estableciendo unas normas rígidas que acabarían con las clases sociales y traerían la igualdad y la libertad a todo el mundo.

No obstante, ¿no son, acaso, el gobierno y el pueblo gobernado, dos formas de clase o distinción más? ¿Cabe pensar que hay igualdad entre quien toma el poder y quien se deja someter, por muy buenas intenciones que parezca tener quienes se encuentran en el gobierno?

Entre gobierno y pueblo gobernado no puede haber igualdad posible. Por lo tanto, la toma del poder por parte de los y las comunistas, aunque contribuyan a paliar las diferencias de clase, no traerán la equidad. Si bien ya no habría distinción entre patronal y proletariado, sí la habría entre quienes mandan y quienes se subordinan.

Por lo tanto, bajo mi punto de vista, solo queda una cosa: acabar con el poder.

La verdad, no tengo ni la más menor idea de si J.R.R. Tolkien poseía ideas anarquistas, pero sí pienso que de su trilogía El Señor de los Anillos, puede extraerse como conclusión, que usar el poder en beneficio de la igualdad y la libertad, no sirve, y que no hay mejor remedio que destruirlo.

Según entendí la trilogía, el Anillo de poder representaría el poder absoluto y para acabar con el mal, hay que destruirlo arrojándolo a las mismísimas llamas en las cuales fue forjado.

En La Comunidad del Anillo, la primera parte de la trilogía, Elrond forma un Concilio para decidir el futuro del Anillo único de poder. Se incide en que no es posible llevarlo lejos o esconderlo, porque tarde o temprano el Anillo sería encontrado y eso solo serviría para retrasar lo inevitable. Asimismo, Boromir propone utilizarlo en beneficio propio cuando dice:

"¿Por qué habláis siempre de ocultar y destruir? ¿Por qué no pensar que el Gran Anillo ha llegado a nuestras manos para servirnos en esta hora de necesidad? Llevando el Anillo, los Señores de los Libres podrían derrotar al Enemigo. Y esto es lo que él teme, a mi entender.

Los Hombres de Gondor son valientes, y nunca se someterán; pero pueden ser derrotados. El valor necesita fuerza ante todo, y luego un arma. Que el Anillo sea vuestra arma, si tiene tanto poder como pensáis. ¡Tomadlo, y marchad a la victoria!".

Sin embargo, el poder corrompe. Esta opción no serviría de nada; y Elrond lo explica muy bien cuando expresa lo siguiente, respondiendo al planteamiento de Boromir:

"Ay, no -dijo Elrond-. No podemos utilizar el Anillo Soberano. Esto lo sabemos ahora demasiado bien. Le pertenece a Sauron, pues él lo hizo solo, y es completamente maléfico. La fuerza del Anillo, Boromir, es demasiado grande para que alguien lo maneje a voluntad, salvo aquellos que ya tienen un gran poder propio. Pero para ellos encierra un peligro todavía más mortal. Basta desear el Anillo para que el corazón se corrompa. Piensa en Saruman. Si cualquiera de los Sabios derrocara con la ayuda del Anillo al Señor de Mordor, empleando las mismas artes que él, terminaría instalándose en el trono de Sauron, y un nuevo Señor Oscuro aparecería en la tierra. Y ésta es otra razón por la que el Anillo tiene que ser destruido; en tanto esté en el mundo será un peligro aun para los Sabios. Pues nada es malo en un principio. Ni siquiera Sauron lo era. Temo tocar el Anillo para esconderlo. No tomaré el Anillo para utilizarlo".

Por muy buenas intenciones que una persona diga tener, lo cierto es que al adquirirse el poder, la corrupción está servida. En primer lugar, porque es imposible gobernar por el bien y los intereses de quienes se someten al control del gobierno, ya que, ¿quién establece cuáles son los intereses de la población gobernada? En una sociedad tan plural, donde hay quienes se encuentran a favor del matrimonio homosexual y quienes se hallan en contra, ¿cómo señalar cuál es el bien para el pueblo a la hora de decantarse por la aceptación o la prohibición del mismo? En segundo lugar, porque no solo el ente que toma el mando ya se encuentra en cierta forma corrupto, sino que además, aunque no quiera ejercer la tiranía, lo cierto es que mientras exista el poder, las puertas a de la dictadura permanecerán abiertas.

Cuando el bien o el mal de un ser humano depende de otro ser humano, la desigualdad es un hecho. De ahí que sea fácil que quien se encuentra por encima pueda caer fácilmente en el paternalismo y/o el autoritarismo.

Hay muchas variables que nos afectan positiva o negativamente en la vida, así que lo bueno o lo malo para una persona solo puede conocerlo esa persona misma. Por ende, ninguna forma de gobierno puede no ser corrupto.

Así pues, lancemos el Anillo, el poder, a lo más profundo de las llamas en que fue forjado. No pretendamos ocultar el Sol con un dedo ni utilizar aquello que fácilmente se nos puede escapar de las manos.

Aprendamos, entonces, que nadie puede llevar a la sociedad por buen puerto, y que el único camino posible, a mi entender, es el de que todos y todas, pensando en y entre todos y todas, y persiguiendo dos valores innegables a cualquier persona, que son la libertad y la igualdad, nos organicemos sin ceder ni adquirir ese poder que tan fácilmente corrompe a la especie humana.

Al fin y al cabo, la libertad no es algo que se adquiere, no es algo que se gana, no es algo que se enseña.

El poder ha de ser destruido, simplemente, porque la libertad...